Voluntaria, consciente, libre y personal

4 abril, 2019 0 Yadira Villegas

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud (OMS) se define el suicidio como el acto deliberado de quitarse la vida, considerándose un hecho grave y perjudicial no sólo para quien lo comete, sino para su entorno: “Cada suicidio es una tragedia que afecta a las familias, comunidades y países y tiene efectos duraderos para los allegados al suicida”. Por ello se ha categorizado como un problema grave de salud pública. De acuerdo a la OMS cerca de 800 mil personas se suicidan al año, en México, según cifras del INEGI, en 2016 ocurrieron 6 mil 291, de los cuales 5 mil 116 fueron cometidos por hombres.

El INEGI alertó que existe una acentuación de los suicidios en los hombres, un fenómeno que ha ido en aumento continúo y que se ha venido cuadriplicando en comparación a las mujeres, al día de hoy se estima que, de cada 10 suicidios en el país, 8 los cometen varones.¿Por qué es importante conocer estas cifras? Principalmente para detectar al grupo poblacional más vulnerable ante una problemática prevenible en la mayoría de los escenarios, también para detectar las causas que llevan a tomar la decisión de terminar con la vida, las principales son problemas familiares, amorosos, depresión, ansiedad, abuso del alcohol y drogas.

En el estudio ‘Notas suicidas mexicanas. Un análisis cualitativo’, Ana María Chávez Hernández, doctora en Psicología Clínica, analizó 142 notas póstumas de personas que se suicidaron entre 2005-2008 en el Estado de Guanajuato.En el estudio se revela que el 45% de los suicidas dice en su nota que lo hizo por problemas de relaciones interpersonales (problemas amorosos, desarmonía marital, problemas con la familia nuclear, problemas sexuales, soledad e incluso para “unirse a una persona fallecida”).La segunda causa de suicidio (36%) es no encontrarle sentido a la vida; el 31% no señalan una razón específica para su muerte. En cuarto lugar (16.9%) señalan que lo hacen “por beneficio de otros, expiación, culpa”. Los últimos lugares, con problemas económicos (4.2%) y con venganza (3.5%). Los principales destinatarios de las notas póstumas suelen ser los familiares, pareja y amigos. Se encontró también que en sus notas los sentimientos que prevalecen son el fatalismo, el amor o la idealización y el buscar o dar perdón a otros. Pero también los afectos relacionados con auto-devaluación, culpa, auto-castigo. La investigadora señala que los vínculos afectivos distantes y/o violentos, traducidos como una sensación de soledad y falta de apoyo en la vida, son en ocasiones un “elemento explícito en la intención de cometer suicidio como un acto desesperado de comunicación”. El desempleo y la pobreza son razones muy poco mencionadas en el análisis de las notas, “lo cual indica, probablemente, que para el acto suicida resulten más determinantes aspectos de índole emocional e interpersonal”, señala la autora.

Todos estos datos se vuelven relevantes cuando se habla de una sociedad con poca o nula cultura de prevención de la salud mental. En México, sólo 1% de la población acude al psicólogo de manera regular, debido a que existe una estigmatización de tener este tipo de atención profesional. En el marco del Día Mundial de la Salud Mental, José Ibarreche Beltrán, jefe de consulta externa en el Hospital Fray Bernardino Álvarez, estimó que 29% de los adultos presentarán alguna enfermedad o trastorno mental. El especialista dijo que la falta de atención de esta situación es la principal causa del incremento de suicidios en el país, por lo que advirtió que existen muchas instituciones dedicadas a la salud mental. Señaló que una persona tarda hasta 10 años en identificar alguna enfermedad o trastorno mental, debido a que demora el pedir ayuda. A esto se añade que los hombres no suelen buscar ayuda psicológica, ya sea por el estigma que dice que quien va al psicólogo o psiquiatra está “loco”, a que no saben identificar y/o manejar sus sentimientos, o que se les ha enseñado que hablar de sentimientos o llorar “no es cosa de hombres”. Por eso llegan a recibir atención cuando los trastornos se presentan de manera muy grave o cuando el problema de conducta ya ha producido dificultades sociales fuertes para la familia. O recurren al suicidio como alternativa final, el INEGI informó que el método más utilizado por hombres es el estrangulamiento, seguido del uso de armas de fuego, métodos contundentes que no dejan lugar a fallas.

Todo esto hace pensar en el lamentable caso de Armando Vega Gil, nombre que apareció en una de las denuncias del movimiento #MeTooMusicosMexicanos, el bajista y fundador de Botellita de Jerez tomó la decisión “voluntaria, consciente, libre y personal” de suicidarse, como una forma de no enfrentar los hechos de los que se le acusaban. Sus acciones lo convirtieron en un mártir para todos los que están en contra del movimiento feminista o que son defensores de los acusados, se ha usado como una forma de deslegitimar las denuncias, pero ¿Por qué esas mismas personas no utilizan lo sucedido para hablar de la salud mental? Más allá de si era inocente o culpable de lo que se acusaba, es evidente que existía un problema de salud mental no tratado, quienes lo justifican y, de cierta forma, aplauden su decisión porque su carrera estaría arruinada a partir de ese momento, ¿Por qué no piensan en los casos de Kalimba y Aleks Syntek? Ambos acusados de frente, con pruebas y testigos, pero que valiéndose del poder que les da su posición de famosos siguen con total impunidad celebrando conciertos, entrevistas y eventos. Aleks Syntek culpó al linchamiento mediático por el deceso de Armando Vega Gil “nos pega porque tenemos años de carrera todos los artistas que estamos aquí con mucha trayectoria como para que se tome a la ligera nuestra reputación y lo que somos, y ojalá lo piensen de corazón hay que apoyar a los mexicanos y hablar bien de nosotros y no estar hablando tan mal”, dijo en una entrevista del programa Hoy, ¿Por qué se le olvida mencionar el daño que hacen ellos? ¿Por qué no piensan ellos en la vida de los menores y mujeres de los que han abusado? Con el suicidio de Armando Vega Gil, denunciado por acoso sexual, se ha culpado a la denunciante, al movimiento #MeToo y al Feminismo. Sin embargo, mueren a diario en México nueve mujeres de forma brutal y sólo se les culpa a ellas, nunca a los hombres que las matan y a su machismo, ¿Estamos haciendo algo mal como sociedad? ¿Por qué nos hace más ruido que un hombre decida terminar su vida por no querer afrontar una acusación, mientras a diario las mujeres mueren a manos de hombres por el simple hecho de ser mujeres?

Nadie está hablando de las mujeres y hombres que a diario deciden terminar con su vida por culpa de las violencias machistas, porque más allá de si Armando Vega Gil fue culpable o no, podemos usar este hecho lamentable para abogar por la salud mental, para deshacernos de la educación machista y entre todos construir una sociedad donde nadie tenga que recurrir al suicidio como único medio para resolver sus problemas.

** Fuentes:

Alcocer Miranda, Jennifer. Sólo 1% de los mexicanos acude al psicólogo. Ciudad de México: Boletín en línea. Revisado el 03 de abril de 2019 en: https://www.publimetro.com.mx/mx/noticias/2018/10/10/dia-mundial-de-la-salud-mental-solo-1-de-los-mexicanos-acude-al-psicologo.html

Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Estadísticas a propósito deldía mundial para la prevención del suicidio.Comunicado de Prensa Núm. 410/18. Revisado el 03 de abril de 2019 en: http://www.beta.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/aproposito/2018/suicidios2018_Nal.pdf

Jiménez-Ornelas, R. y Cardiel Tellez, L. “El suicidio y su tendencia socialen México: 1990-2011”.Papeles de Población, vol. 19, núm. 77. Revisado el 03 de abril de 2019 en: https://www.redalyc.org/pdf/112/11228794009.pdf

Sala de Prensa UNAM.“En el mundo, 25 por ciento de la población ha sufrido algún problema de salud mental”.Boletín UNAM-DGCS-695Ciudad Universitaria. Comunidad en línea. Revisado el 03 de abril de 2019 en: http://www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2016_695.html