¡Qué vivan los libros de Pancho Madrigal!

¡Qué vivan los libros de Pancho Madrigal!

12 agosto, 2019 2 Carmen Núñez

En estas vacaciones veraniegas, cuando los chicos gozan del ocio y la libertad a plenitud, qué mejor manera de disfrutarlas que acompañados de las divertidas historias de Pancho Madrigal.

En el universo editorial infantil, los padres podemos demorar horas en busca de libros mágicos que despierten en nuestros hijos el gusto por la lectura. Como si un libro fuera suficiente para conseguir tan ambiciosa labor. Y es muy probable que en más de una ocasión esa inversión de tiempo haya sido en vano. Cualquiera podría sugerir que la solución a dicho inconveniente está en dejar que sea el propio niño el que elija sus textos; pero en mi caso, estoy segura de que si así lo hiciese, el Rayo McQueen tendría en mi casa un librero enorme.

En esta heroica tarea de padres comprometidos con la formación lectora de “las bendiciones del hogar”, y conociendo que la oferta literaria infantil es amplia y diversa, siempre es grato contar con recomendaciones que nos sugieren textos atractivos para disfrutar en familia. En este afán por presentar libros para niños de calidad literaria, Puertabierta editores, en su colección Sembrando lectores, presenta con mucho acierto la prosa andariega y pueblerina de Francisco Javier Madrigal Toribio, mejor conocido como Pancho Madrigal. Quizás su nombre como escritor no sea muy sonado pero su popularidad como músico y compositor mexicano sí lo es. Por ejemplo, “Jacinto Cenobio” es una de sus composiciones más representativas.

Pintor, caricaturista, compositor, cantautor y escritor han sido las profesiones a las que se ha dedicado este apasionado tapatío del folclor mexicano. En todas ellas está la triada de su esencia: un oído agudo y educado, un modo peculiar de contar las cosas a través de los dichos y decires populares, y el humor tan natural de su personalidad. Aquí presentamos dos títulos: ¡Vivan las canicas! y El Coyote y la Liebre, con la seguridad de que la lectura de ambos será placentera para chicos y grandes.

Hoy es raro encontrar cuadrillas de chamacos jugando en las calles, y juegos tradicionales como las canicas —que necesitan de la tierra y del grupo de amigos— han perdido popularidad porque los niños ahora están pegados a pantallas digitales y recluidos en la seguridad claustrofóbica del hogar. En esta historieta, Don Chóforo, preocupado por la ignorancia de los niños ante la presencia de unas bolitas de cristal, se ve en la necesidad de explicar a sus nietos la divertida epopeya del juego de las canicas. ¡Vivan las canicas! es un cómic para niños que disfrutarán los grandes. En él, además de la historia del abuelo y sus nietos, hallaremos las reglas de diversas modalidades de jugarlas, los tipos de canicas y sus nombres, así como la jerga que debemos aprender antes de introducirnos en el asombroso mundo del combate caniquero: traer matona, hacer chiras, meter hueso, jugar de a mentis o de a devis… Un libro que rescata un juego tradicional y las frases populares a las que dio vida; así mismo, que invita a recuperar las calles de la ciudad, esas que alguna vez estuvieron llenas de chiquillos, de risas, gritos y de juegos. Con su lectura, entenderemos por qué, en los tiempos de don Chóforo, “un niño que se respetara, sabía jugar canicas”.

Por su parte, en El Coyote y la Liebre, Pancho Madrigal da cuenta de la sabiduría popular que esconden las fábulas provenientes de los llanos mexicanos y que evidencian la riqueza de la fauna del paisaje. Con prosa sencilla y cantarina, el narrador de esta historia nos “dice que dicen los que andan porai diciendo” cómo la ferocidad y fuerza del coyote se vuelve opaca ante la astucia de la liebre. En este breve libro —escrito para que los más pequeñitos puedan leerlo sin mayor dificultad— Madrigal despliega sus grandes cualidades de narrador oral, esas que afloran también con maestría natural en los versos de sus corridos. Son su prosa musical y el humor de sus ocurrencias el binomio con que logra robarle al lector más de una carcajada.

En estas vacaciones veraniegas, cuando los chicos gozan del ocio y la libertad a plenitud, qué mejor manera de disfrutarlas que acompañados de las divertidas historias de Pancho Madrigal. ¡Vivan las canicas! y El Coyote y la Liebre se ganarán un rincón en la memoria de los pequeñines, pero también, sin duda, en la memoria de sus papás.