No nos cuidan, nos violan

No nos cuidan, nos violan

22 agosto, 2019 0 Yadira Villegas

El viernes 16 de agosto, una vez más movidas por la rabia y el hartazgo, se convocó a una manifestación en la glorieta de Insurgentes de la CDMX. Más de mil mujeres vestidas de negro y con pañuelos protestaron frente a la Secretaría de Seguridad Ciudadana para exigir, una vez más, justicia para las víctimas de agresiones sexuales de manos de policías, por eso “No nos cuidan, nos violan” fue de nuevo el lema de la manifestación.

Para mi decepción, aunque no sorpresa, las reacciones negativas de las personas no se hicieron esperar, “la violencia sólo genera violencia” fue la favorita de todos y tienen la razón, porque la violencia a la que se nos ha visto sometidas por ser mujeres es la que originó la “violencia” que se vio en la marcha, porque el momento de pedir las cosas por favor ya pasó y nadie las escuchó y aunque fue un grupo de 25 a 30 personas las que hicieron destrozos, todas gritamos al unísono “fuimos todas”. En el caso del reportero que fue golpeado, las asistentes intentaron detener al hombre culpable, incluso ya fue identificado y se descubrió que pertenece a un grupo de choque. Algunas personas alegaron que “la violencia nunca ha llevado a nada”, que es una falacia enorme y un desconocimiento enorme de la historia, porque todos los grandes cambios en el mundo vinieron luego protestas y/o revoluciones, porque está demostrado que al Estado no le interesa un grupo de mujeres sentadas fuera de sus instalaciones calladas y esperando, lo sabemos porque se ha intentado y pasamos de 6 feminicidios al día a 9 diarios.

“Son unas ridículas, mi papá (hermano, novio, amigo) no es un violador y/o asesino”, que bueno que hayas tenido el privilegio de no haber sufrido nunca de ninguna agresión sexual y de no conocer a nadie que lo haya vivido. Me da alegría que tampoco hayas sufrido de acoso en la calle, que no te hayan seguido por varias cuadras, que siempre hayan respetado cuando dices “No” sin necesidad de decir que tienes novio, que bonito es saber que nunca un hombre te ha restregado o enseñado su pene en el transporte público y mucho menos se haya masturbado y eyaculado encima de ti. Pero que a ti no te haya pasado o, si eres hombre, y no conoces a nadie que sí, no quiere decir que eso no sea una realidad para la inmensa mayoría de mujeres y desacreditar toda la lucha por ese motivo representa una enorme falta de empatía, pero ojalá nunca tengas que vivir en carne propia la necesidad de ser escuchada, de exigir una justicia que no llega, pero si llega a suceder, debes saber que siempre habrá una feminista para apoyarte, para acompañarte y para luchar por ti cuando sientas que te faltan las fuerzas.

“A los hombres nos matan más” añaden quienes entran al INEGI a buscar datos para desprestigiar las protestas, esto es real, las cifras de muertes masculinas son más elevadas, la diferencia está en los motivos, a ningún hombre lo matan por el hecho de ser hombre, encima de que son otros hombres los que los asesinan y con esto no se busca minimizar, sino que se pueda reconocer un problema y no por ello minimizar otro, como muchas otras feministas lo han dicho, si de verdad les interesarán las muertes de hombres estarían ahí afuera manifestándose y no sólo mencionándolo cuando una mujer exige que dejen de matar a otras mujeres. Junto a esto he visto publicaciones que dicen que las mujeres también matan y añaden tres casos en donde un hombre fue asesinado por o con ayuda de su pareja, de forma similar, ¿de verdad les importan los casos o sólo quieren desprestigiar? Encima que el trato de los casos ha sido diferente, desde el trato a la víctima, porque nadie cuestionó la forma en que estaban vestidos, no fueron encontrados con marcas de tortura y agresión sexual, no se les culpó por lo sucedido, ahora pensemos en los feminicidios, la justicia no llega y cuando llega pareciera una burla por las mínimas sentencias que reciben los culpables.

“Son unas ridículas y exageradas” dijeron otros más, porque ni los argumentos faltan cuando sólo quieres desacreditar, porque habrá muchos que les darán la razón, los mismos que se van a escudar en ese silencio cómplice, ese amigo, hermano, tío, que, aunque a ti te trata bien, a otras mujeres las violenta y/o acosa. Y aquí volvemos a la empatía, no todo se trata de ti, el mundo no va a girar en la dirección que sea conveniente o cómoda para ti, porque claro que las manifestaciones molestan, pero ese es su objetivo, porque si no los incomodamos entonces no conseguimos nada, pero si a pesar de todo esto sigues insistiendo que las feministas y/o mujeres que fueron a la marcha no te representan y son unas exageradas te reto a decirle eso a don José Luis Castillo, que se sumó el viernes aventando diamantina rosa con un cartel que decía “No me olviden, falto yo”, exigiendo justicia por su hija Esmeralda que desapareció hace 10 años, o los muchos padres, madres, hermanos, hermanas, amigos, amigas, novios y novias, que a pesar de los años, siguen buscando justicia por esos feminicidios que se llevaron a una mujer importante en su vida.

Y si a pesar de todo esto, te sigue molestando que existan manifestaciones, acostúmbrate, porque mientras sigan matando y/o violentando a mujeres impunemente, nosotras vamos a seguir luchando, vamos a seguir gritando por las que ya no están, porque las lágrimas se agotan, pero la rabia no.