Morena va

Morena va

3 junio, 2019 0 Carlos de la Peña

Opinión

La disputa no radica en qué haga o deje de hacer Morena, sino en lo que hagan los partidos de oposición.

El Movimiento de Regeneración Nacional sigue intacto. No cabe duda que su efecto político-social sigue ascendente y ha quedado demostrado en las elecciones por la gubernatura en Puebla y Baja California. Los candidatos arropados por dicho partido y sus aliados electorales tomaron dos estados más. Así, Morena crece aún más en el panorama político nacional, arrebatando un bastión panista (Baja California) y uno de los estados más importantes electoralmente hablando (Puebla).

¿Cómo entender las preferencias del electorado frente a una aplanadora política? Simplemente el convencimiento está intacto. Los electores siguen confiando en el proyecto del Presidente de la República y la oposición se está viendo cada vez más disminuida. Mientras la descomposición partidaria prevalezca en los partidos acostumbrados a victorias holgadas, la tendencia seguirá así. La disputa no radica en qué haga o deje de hacer Morena, sino en lo que hagan los partidos de oposición. El desgaste ser gobierno se da de manera automática, independientemente del desempeño de la misma. Las percepciones ciudadanas se alterarán progresivamente. Es ahí donde, quien tenga la intención de volver a primera fila, deberá capitalizar.

Ser una oposición sin argumentos sólo conducirá al precipicio político. Atacar por atacar no sirve. Se deben señalar los errores y deficiencias de la misma manera en que se deben aplaudir los aciertos. La ceguera política-partidista hace daño en todos los lugares donde se propaga. El ánimo de construir junto con Morena debe prevalecer desde la ciudadanía hasta quienes ostentan un cargo público. Se llama madurez política. Muchos no la conocen.

¡No son rivales! ¡No es un Chivas vs América! Se trata de la gente, su entorno y su futuro. No es cualquier cosa. Es más, lo es todo. Basta ya de las diferencias entre partidos y actores políticos. Total, recuerden, aunque cale hondo: la mayoría ha participado en distintos proyectos, partidos y dependencias. No por eso deben ser encasillados y mucho menos deberían caer en el ridículo de descalificar a alguien por su partido político. Fijémonos en las intenciones, currículum, proyecto de municipio, estado, país. Cuestiones verdaderamente relevantes, no de qué color trae su camisa.

Es incongruente y contradictorio no querer trabajar de la mano con Morena por el hecho de no coincidir ideológicamente. ¿Que no el fin último de los políticos debe ser la búsqueda del bien común? ¿O su bien común se limita a ganar/perder elecciones? Grandes interrogantes.