Líderes de papel

Líderes de papel

1 mayo, 2019 0 Carlos de la Peña

Opinión

¿Por qué sectorizar entre conservadores, fifís, mafia del poder, entre otros? ¿Cuál es su utilidad y/o beneficio para la población? Preguntas que hasta el día de hoy no logro responder. El presidente Lopez Obrador se ha encargado de generar una división entre los ciudadanos a los que gobierna. Independientemente de que simpaticen o no con su proyecto, cada individuo es catalogado en alguna categoría obradorista. ¡Basta ya! La política seria, la verdadera política, debe imperar. No estamos en un recuento de la historia ni en algún programa de entretenimiento. Nos encontramos frente a problemas serios que deben ser atendidos de la misma manera.

Lo peor es que el efecto clasificador de suma irrelevancia obradorista va en orden descendente. En los estados, los ciegos serviles de la 4T (me refiero a aquellos que no cuestionan y obedecen sin un mínimo de criterio y objetividad) parecen reproducir, como viles copias sin alma y raciocinio propio, todas las declaraciones del presidente. Emulan su estilo, pues ellos carecen del mismo. ¿Para qué se meten a la política si no tienen ni idea de un posible fin último? Justo ayer, escuché al diputado Vladimir Parra en entrevista para el noticiero de Max Cortés mencionar las palabras mágicas para la 4T: “conservador” y “fifi”. Dudo mucho que el diputado conozca el origen de dicha división y mucho menos que crea en realidad en lo que dice. Simples bocetos de un discurso propagandista. Afortunadamente en 2 años y algunos meses tendremos la oportunidad de revertir este craso error que fue el voto en cascada. Votemos por los perfiles específicos, independientemente de partidos o líderes populares.

El problema radica en ambas partes, tanto de quien imparte la cátedra (AMLO) como de quien la emula (ciertos morenistas). Alguna verdadera esperanza habría si nuestros representantes se atrevieran a discernir las ideas de su líder. Tenemos también el ejemplo del “aspirante” a la gubernatura por Colima, el diputado Mario Delgado Carrillo, que en entrevista con René Delgado, en Grupo Reforma, comentó que el memorándum de Lopez Obrador fue “clave” para que pasara la reforma educativa. ¿De verdad Mario Delgado esta de acuerdo con que se burle la constitución mediante un memorándum que instruía no acatar la misma? Me parece increíble que alguien que ha sido senador y diputado (poder legislativo) le sea indiferente que se irrespete la Carta Magna, y que en su momento tuvo la responsabilidad de defender y modificar. Una vergüenza que no alce la voz en defensa de la autonomía del lugar donde trabaja.

El viejo “establishment” que tanto criticaban esté en su máximo esplendor, en su versión 2.0. Quienes intenten vender algo distinto están mintiendo, pues las viejas prácticas siguen vigentes, ahora aplicadas por nuevos rostros que, tal vez, nunca imaginaron que ganarían y mucho menos dimensionaron la importancia de sus cargos. He ahí una de las fallas de la democracia, ya que, en ocasiones, la voluntad del pueblo no es suficiente para tener a los más aptos en sus cargos respectivos. Por eso tenemos a Jesusa hablando con botargas de maíz, a Salgado Macedonio queriendo quitar a la Suprema Corte o a la misma fracción parlamentaria de Morena en el Congreso del Estado cayéndose a pedazos. El presidente López Obrador debió haber elevado los estándares de calidad para formar parte de su séquito de fieles y serviles. Entró quien quiso al tren transformador.

Sin duda alguna podemos entender que la agenda del ejecutivo sea prioritaria, pero también se vale tener ideas distintas. Tenemos representantes acartonados y que siguen las órdenes sin reflexionarlas. Solo comprueban que están ahí por el mérito y trayectoria política de una persona que luchó toda su vida por ser presidente, pues de ahí en más, no tienen chiste alguno. Líderes de papel, sin ideas propias y practicantes de un servilismo a ciegas.