El show debe continuar

El show debe continuar

12 julio, 2021 0 Hugo Sandoval

Está de moda que las noticias las digan y comenten los comediantes. No es nada nuevo; a lo largo de la historia han existido payasos, comediantes y hasta cantantes que se han encargado de presentar y comentar las noticias. Ellos han resultado ser más veraces, aun cuando algunos utilicen máscara. Pero no a todos les sale bien. Los hay que sí saben a qué se dedican y lo de las noticias es un tema que tal vez probaron un día,  vieron que les salía bien y se dedicaron a ello por el interés de informar a la gente muy a su estilo.

También están los que probablemente sean buenos comediantes, pero lo de presentar noticias es algo que no se les da; solo hacen el ridículo y pierden la oportunidad de triunfar si manejaran otro contenido. Tal vez no sean los últimos, pero existen los que de manera involuntaria se convierten en payasos de tercera, queriendo agradar a un público que no les entiende, o no les gusta cómo dicen las cosas haciéndose los chistosos. En Manzanillo, y en la ciudad de Colima, hay varios de estos últimos y hasta cobran a políticos desesperados y a directores de comunicación social que compran de todo porque creen que de eso se trata su chamba. Y también a uno que otro despistado que paga porque quiere un nombramiento y llegar a ser funcionario o probable candidato a algo.

¿Las noticias son un servicio público o un entretenimiento? Supuestamente se pueden hacer las dos cosas: informar y entretener. O lo que es peor, utilizar la tecnología barata para desinformar, esconder verdades y ensalzar lo que se ve como un logro o una gran obra pero que al paso de los años se cae, se derrumba, y los responsables tienen a mucha gente atrás de ellos para repartir culpas. Una mayoría de los supuestos comunicadores-comediantes de las dos ciudades más pobladas del estado de Colima están hechos fuera de la academia. Asunto que no es un impedimento para ser muy bueno como comunicador, ni debe ser criticado de manera negativa. Pero hay de todo, muchos no saben utilizar el idioma, su vocabulario no es tan amplio y, por la  prisa tal vez, no confirman la veracidad de la fuente de lo que informan.

La creación y puesta en marcha de las agencias informativas pudiera ser la solución para que se superen, o desaparezcan, los oportunistas que con una página web que nadie visita se insertan en el “feis”, pensando que ya la tienen hecha, que han cumplido. Una agencia informativa produce la narrativa de sucesos, publica notas nacionales internacionales de relevancia y, generalmente, está respaldada por un equipo profesional y con la experiencia necesaria. 

Dicen que todos somos comprables, con mascara, con maquillaje, con talento para la comedia y hasta los que dicen malos chistes. Eso sucede con quienes, para bien o para mal, se dedican a divulgar sucesos (los noticieristas). Y que por pagos o convenios leoninos se hacen de un solo lado y su pagador, o pagadora, se convierte en ese medio “informativo” en alguien honesto, derecho, cumplidor; el dios encarnado en presidente, gobernador, diputado o alcalde. Hay de todo. Porque el show debe continuar.