Dinero para emergencias o ¿Cómo ser bombero con tres pesos?

Dinero para emergencias o ¿Cómo ser bombero con tres pesos?

22 octubre, 2019 0 Hugo Sandoval

No es posible que las instituciones que nos apoyan en los casos de emergencia vivan en continua zozobra por falta de recursos seguros… La manutención de las instituciones como bomberos y la Cruz Roja, debe dejar de ser una responsabilidad de la sociedad civil y de empresas que donan recursos que finalmente deducen de sus impuestos. El altruismo no debe ser la base de las finanzas de dichas instituciones.

Una emergencia es un acontecimiento que se presenta de forma urgente e imprevista que puede ser causada por un accidente o por algo relativo a la naturaleza. En los desastres naturales la situación puede conocerse de antemano y se puede estar preparado para lo que pase; sin embargo un terremoto no puede predecirse, pero sí emitirse leyes o reglamentaciones para que las construcciones resistan movimientos telúricos en zonas de riesgo.

Las emergencias pueden ser de varios tipos: emergencias ecológicas, sanitarias, sociales o causadas a propósito, de manera accidental o por un desastre natural.

Manzanillo y nuestro estado son susceptibles a varios tipos de emergencias. Vivimos en una zona sísmica, nuestra zona costera está en el paso natural de los huracanes; por el carácter portuario de nuestra ciudad, el transporte de materiales y la saturación de las vías de comunicación por el tráfico constante de camiones de carga han generado muchas situaciones de emergencia, además, la inseguridad que vivimos también ha contribuido a ponernos en el mapa de los sitios con continuas emergencias.

Los desastres naturales, terremotos, ciclones e inundaciones resultan benéficos para las autoridades estatales y municipales. Se consiguen recursos frescos producto del fondo especial para emergencias, llegan apoyos como despensas y enseres para ser repartidos entre los afectados y regularmente quienes hacen la repartición son las autoridades locales que aprovechan para saludar con sombrero ajeno, además de que dan a quienes ellos quieren.

Ya sea por preferencias partidistas, por ser amigos, familiares o por motivos electorales cercanos, se reciben participaciones y apoyos económicos que muchas veces son a fondo perdido o exentos de justificación de su uso o auditorías. Incluso algunos aprovechan el momento para hacer propaganda para su siguiente candidatura. Aunque también los hay que se esconden o huyen a otras partes como a una reunión en Cuba para platicar con “500 gentes” (sic) lo que representaría una multitud que pudiera equipararse a la población mundial.

En las emergencias es digno de notarse y de reconocerse la labor que hacen las fuerzas armadas, los elementos de la Armada de México, la Cruz Roja, los bomberos y Protección Civil, esta última organización generada cuando ocurrió el terremoto de la Ciudad de México en 1985, ante el pasmo de las autoridades incluyendo al propio presidente de la república que no mostró firmeza ni decisión ante la catástrofe acontecida.

A pesar de la actuación durante las emergencias por causas naturales, incendios domésticos e industriales o la atención que se da a los continuos hechos de sangre que a diario hay en Manzanillo, a la Cruz Roja y a los Bomberos Voluntarios porteños se les ha escatimado el apoyo económico por parte de las autoridades municipales que utilizan recursos para banalidades y no lo que realmente sirve para auxiliar la población.

Poco se ha hecho para inculcar entre la población una verdadera cultura que nos proteja lo más posible en caso de una emergencia. Ni en las escuelas, ni las autoridades estatales y municipales realizan una labor continua, solamente en los momentos cercanos a una posible eventualidad se emiten anuncios que ya no son preventivos, sino, inmediatos para ser atendidos. Lo que no se hace, es por la falta de recursos económicos, pues en el momento de hacer los presupuestos no se toma en cuenta con la seriedad debida el destinar lo necesario para generar una debida cultura en caso de cualquier tipo de emergencia.

La manutención de las instituciones como bomberos y la Cruz Roja, debe dejar de ser una responsabilidad de la sociedad civil y de empresas que donan recursos que finalmente deducen de sus impuestos. El altruismo no debe ser la base de las finanzas de dichas instituciones, pues no tienen la seguridad de subsistir o bien continuar atendiendo las emergencias que se suscitan, como el caso de la estación sur de la ciudad de Colima que tuvo que cerrar por no tener presupuesto para su subsistencia.

No es posible que las instituciones que nos apoyan en los casos de emergencia vivan en continua zozobra por falta de recursos seguros. Así como se legisla y se acatan leyes que no son del interés o beneficio general, se debe hacer lo propio para que el gobierno estatal y el municipal se haga cargo de que Bomberos y Cruz Roja no padezcan por unas finanzas inseguras.