Cuando Banana Yoshimoto y yo nos hicimos amigos (y me convertí en su stalker)

Cuando Banana Yoshimoto y yo nos hicimos amigos (y me convertí en su stalker)

8 mayo, 2019 0 Israel Canales

En la obra de la escritora Banana Yoshimoto siempre encontraremos una mezcla adecuada entre el espiritualismo japonés y el mundo moderno.

Hablar de la obra de Banana Yoshimoto (Japón, 1964) es hablar de una juventud solitaria, de la muerte y la búsqueda del ser en el angustioso camino de la pérdida y el reencuentro.

Sé de antemano que esta fórmula, aunada a la habilidad descriptiva y reflexiva de Yoshimoto, son elementos claves para poder degustar textos profundos y llenos de sensibilidad. Razón más que suficiente para hacer de esta escritora, de fama internacional, una autora de cabecera entre quienes gustan de la lectura.

 ©© Itsumi Ino
Foto: Itsumi Ino.

Desmenuzando la narrativa de Banana Yoshimoto, son cuatro los aspectos fundamentales que podremos encontrar en su obra:

1. La pérdida

               En la obra de Yoshimoto, es la muerte de un familiar, la pérdida de un amigo o una pareja sentimental, por ejemplo, los detonantes de las historias y sucesos de cambios que nuestros personajes tendrán que atravesar para redescubrirse ante un sin fin de dudas, de caminos por tomar y de situaciones por afrontar. Con personajes sensibles, reflexivos y juveniles, la autora japonesa logra enganchar con sus lectores al enfrentarnos a situaciones del todo posibles; sin duda aderezados con el estilo oriental que la distingue, donde lugares como la Cocina se convierten en un refugio ante la adversidad.

Con una capacidad tal de proyectar los sentimientos de sus personajes, Yoshimoto abre las puertas hacia la vida íntima de las mujeres que componen sus historias, y es que en todo momento, mientras uno se adentra en la lectura no puedes dejar de cuestionarte ¿Cómo reaccionaría yo ante una pérdida así?

2. Juventud solitaria

               Sakumi, Mikage, Terako y Shibami, por mencionar algunos nombres, son personajes femeninos que Yoshimoto utiliza para darle rostro a sus historias. En estos personajes encontramos mujeres solitarias, introvertidas y aisladas en el mundo contemporáneo. Pero también bastante reflexivas, con una capacidad de abstracción en cada situación a la que se enfrentan. A través de sus personajes, Yoshimoto hace gala de una sensibilidad admirable, envuelta en el misticismo oriental —que tocaremos más adelante—, y que invita a seguir husmeando en la vida que la escritora crea para sus protagonistas.

3. Existencialismo

                Con situaciones del todo variadas, nuestras protagonistas se enfrentan a la difícil decisión de la vida adulta. En ella, los personajes deberán cuestionarse por el significado de sus decisiones, el peso de las mismas y, sobre todo, las repercusiones que éstas tendrán en su futuro.

Banana Yoshimoto desarrolla escenarios del todo posibles: una habitación, una panadería, la cocina, un viaje de esparcimiento, lugares cotidianos que podrían carecer de interés, pero que nos permiten acercarnos, e incluso vernos reflejados, en su escritura sencilla y sincera.

Además —y recurso que me parece del todo admirable— las imágenes que Banana Yoshimoto logra generar en sus textos se transforman en bellos pasajes y memorias que se funden con sus personajes, con una lírica amable y gentil que hace que su lectura sea llevadera.

4. Espiritualismo y mundo moderno

               En la obra de Banana Yoshimoto siempre encontraremos una mezcla adecuada entre el espiritualismo japonés y el mundo moderno. Llevados al mundo onírico, los paisajes, contextos y situaciones que la escritora crea se diluyen en visiones o premoniciones de los acontecimientos.

Lo viejo se encuentra con lo nuevo, como le sucede a Sakumi (Amrita, 1994), al visitar la isla de Saipán, donde Saseko le explica que la pesadez que siente en su cuerpo está relacionada a los espíritus de los combatientes que yacen en el fondo del mar, producto de una gran guerra, que no han logrado encontrar descanso, y que debido a su sensibilidad y previo encuentro con la muerte, es que puede percibirlos.

O los sueños, también dentro de la novela de Amrita, que se cruzan entre Sakumi y su hermano Yoshio como un puente de comunicación y encuentro, que deja perpleja a nuestra protagonista.

La escritora japonesa Banana Yoshimoto, en una imagen de archivo. 
Foto: www.elperiodico.com

Hasta aquí, algunas explicaciones por las que Banana Yoshimoto se ha convertido en una de las autoras de mi preferencia. Razón por la cual me he obstinado en leer y releer sus textos y conocer del todo su obra. Estoy casi seguro que Yoshimoto puede convertirse en autora de cabecera de muchos. Sin embargo, la verdad es que sin importar qué tanto se pueda decir sobre esta escritora japonesa, la única forma de descubrir si su lírica puede atraparte es, desde luego, asomándote a las páginas de sus libros.

**Fotografía de portada: www.noroeste.com.mx