Conferencias de oposición

Conferencias de oposición

23 abril, 2019 0 Carlos de la Peña

Opinión

Si bien no tendrían una audiencia apabullante, la realización de conferencias matutinas por parte de los partidos políticos de oposición y de distintos actores o sociedad civil podría ser una idea bastante atractiva. En tiempos donde el Presidente López Obrador acapara los medios de comunicación y maneja la agenda pública con sus “mañaneras”, no estaría nada mal una antítesis de las mismas. El derecho de réplica, que muchos de los citados en dichas conferencias matutinas carecen, pudiera encontrarse en otros lares.

Imaginemos a un Felipe Calderón o Vicente Fox (por ser los más mencionados cada mañana) haciendo también un video diario, a primera hora del día, en el que den su opinión acerca de los temas relevantes de interés nacional, con sus respectivas visiones y lo que ellos harían para mejorarlo. Contribuiría en demasía al debate público. Claro está, para tal cometido deben levantarse temprano.

El PRI o el PAN, o cualquier otro partido político, directamente desde sus respectivos Comités Ejecutivos Nacionales, informando a la ciudadanía diariamente de sus actividades, tanto legislativas como administrativas, mediante sus principales representantes o liderazgos. Algo así como una competencia en cuanto a rating. Figuras políticas, partidos y Gobierno. Todos a la misma hora, pues afortunadamente “las benditas redes sociales” abastecen de posibilidades. Lo importante es querer.

Así tendríamos un derecho de réplica asegurado. Una defensa a la calumnia o una explicación a lo señalado. Si bien, mediante la red social Twitter se genera un intenso y en ocasiones bien fundamentado debate público, también es necesaria la actividad presencial. Uno de los éxitos o cualidades que logro ver en las conferencias matutinas del Presidente López Obrador es que la percepción que genera, en cuanto al trabajo desde temprano, es positiva. Siempre va a empatizar con la gente el hecho de que el Presidente de la República se levante a trabajar justo a la misma hora que sus gobernados.

Emular ciertas prácticas independientemente de que vengan del “contrario” no esta mal. Aprendamos de lo bueno y de lo práctico, sin caer en ambigüedades. Considero que este sistema de comunicación gubernamental recién implementado es magnífico, aunque puede llegar a desgastar. Mientras tanto, tener al titular del ejecutivo cada mañana rindiendo cuentas ante los periodistas me parece un ejercicio digno de admirar. Las especulaciones y tramas maquiavélicas quedan de lado. El principal objetivo de dichas conferencias es informar de una manera directa, sin intermediarios.

Dado que nuestra tan anhelada democracia se nutre del debate público, ejercicios como este debieron ser implementados hace mucho. Nunca más un presidente opaco, indiferente ante sus gobernados. Ahora bien, por supuesto que hay aspectos que pulir, como la veracidad de lo que se plantea en las mismas, que espero, con el tiempo (y con la profesionalización de los periodistas) se logre alcanzar un verdadero debate ideológico. Por lo pronto, seguimos con un proyecto en pañales. Veamos cómo se desarrolla.